Archivar paracine clásico

Un Paseo de Leyenda

Mich18 ha realizado un bonito trabajo al compilar varios videos en los que se muestra desde 1927 hasta 2008 la celebración de los Oscar de Hollywood (categoría mejor actor, mejor actriz…).

Como muestra el premio del Oscar al mejor actor, lo que me ha hecho saber, por ejemplo, que Jack Nicholson ha obtenido tres Oscars, que el primer actor negro en recibir un Oscar fue Sidney Poitier, y me ha vuelto a conmover ver a Emil Jannings (que por cierto no era americano sinó suizo) con su Oscar en la Primera entrega, hace ya mucho.

Notas.

Estos últimos días he estado leyendo revistas antiguas, incluso de antes de 1900, literarias algunas, jocosas otras y me llamó la atención una llamada “El Duende”. Me causó cierta sonrisa el ver que allá por el 1914 existía lo que se podría considerar el “Tomate” de principios de siglo. Se trataba de una revista donde se contaban los secretos de alcoba de artistas, y quizá políticos. No sé cómo terminó, si le dieron una tremenda trifulca a su director o si comenzaron a recibir pleitos y querellas por parte de la farándula. Pero hablaré próximamente de un caso que me llamó la atención: se trata de algo que llevaba de cabeza a las autoridades en Madrid por aquella época, cuando un ladrón de guante blanco increíblemente listo se dedicó a robar joyas muy preciosas a cupletistas, actrices y algún que otro ricachón. Considero que el caso es muy interesante, pero debo preparar el artículo con imágenes y ello me va a llevar un buen rato.

Por otra parte, estuve leyendo un libro titulado “1900″ , de Carlos Pujol. Es una crónica mundial y personal de lo que acontecía por aquel entonces. Me llamó la atención el hecho de que el papa León XIII todavía mantenía vigente la norma de que los católicos italianos no pueden ser “ni elegidos ni electores” , es decir, que han de abstenerse en las urnas; dada la situación, la política es, pues, para los impíos. Pero fuera de la península se ha dedicado a liquidar pacíficamente las diferencias que enfrentaban a la Santa Sede con los principales gobiernos (sic).

Y eso me da que pensar en los cambios que resultan, dependiendo de las necesidades de la época…. si tenemos en cuenta el lío que se ha formado entre el PP y el PSOE con el hecho de que la Iglesia esté, como dicen unos, haciendo mítines políticos disimulados en apoyo a la derecha española.

Si en aquella época era blanco, ahora es negro…

Y por último, Jacinto Verdaguer, un sacerdote y poeta que llenó de maravillas las letras catalanas, fué dejado de lado por su protector, el marqués de Comillas, tras un escándalo en el que se encontró envuelto el “Mossén”, con “un extraño caso de caridad quizá mal entendido, con exorcismo por en medio” (sic). El resultado fue que Verdaguer envejeció repentinamente y ya no fué el mismo de antes. Caminaba como un sonámbulo, según dice el libro, y la tristeza le embargaba…

Tendré que averiguar qué es lo que ocurrió. Nunca supe de esto. A lo mejor algún lector lo sabe y quiere compartirlo. Mientras tanto buscaré por el internet, que se está convirtiendo en mi biblioteca pensante y a mano.

Y os dejo esta imagen de la película “Ziemia Obiecana”, película polaca de Andrej Wajda, ambientada en la época de la que os he estado hablando sin parar…
ziemia-obiecana-1974.jpg

Escena – “El Gatopardo” (1963)

Ayer ví esta película dirigida por Luchino Visconti, basada en el libro de Giuseppe Tomasi Di Lampedusa. Está protagonizada por Burt Lancaster, Alain Delon y Claudia Cardinale. La película da la sensación de no ofrecer una trama activa, con suspense o con una historia en particular. Sin embargo, es una puesta en escena de la compleja personalidad de los Sicilianos, su forma de ver la vida, de sentir, de luchar, etc. Hay dos escenas que me conmovieron realmente, una está protagonizada por los tres actores y otra por Burt Lancaster, en una escena en la que se le nublan los ojos de lágrimas. Esta es una escena doblada al español en donde Burt Lancaster explica su filosofía de la vida.Recomiendo esta película tan sutilmente dirigida por Visconti.